El principio de cura de la enfermedad que anota : “lo semejante cura a lo semejante” puede ser encontrado en los escritos del padre de la medicina “Hipócrates”, que datan del siglo V antes de Cristo. No fue hasta el siglo XVlll en que el Doctor Samuel Hahnemann, en Alemania, redescubrió este bastión de cura para la enfermedad y desarrolló la Homeopatía, palabra tomada del idioma griego “homios” que significa “semejante o lo mismo” y la palabra “patos” que significa padecimiento.

Los principios de la escuela de Hahnemann rápidamente se diseminaron en Europa, Asia y América. Sin embargo con el nacimiento de la medicina moderna (alopática), la Homeopatía casi se extinguió en Estados Unidos en los años 30s, para tener un renacimiento en los principios de los años 70s.

La Homeopatía y su principio de “lo semejante cura lo semejante” anota que la sustancia que causa los síntomas de enfermedad en una persona sana, puede tratar los mismos síntomas de enfermedad en una persona enferma.

Hahnemann aplicó este principio a los remedios utilizados en homeopatía, como por ejemplo el uso de belladona en fiebre escarlatina, ya que la intoxicación con belladona produce los mismos síntomas que la fiebre escarlatina.

Las sustancias utilizadas en la homeopatía se diluyen muchas veces para que su uso sea seguro, sin embargo los homeópatas creen que el suficiente “parecido” entre el remedio y la enfermedad, estimulará las habilidades del organismo para curarse solo.

La homeopatía no estudia solo los síntomas de la enfermedad, sino el individuo como un “todo”, apunta el principio de que el cuerpo posee una “fuerza vital” que mantiene el estado de salud y la enfermedad aparecerá cuando este equilibrio de pierde.

Los síntomas de la enfermedad son analizados por el Homeópata no como signos de enfermedad, sino como signos de que el organismo está luchando para la auto curación.

El tratamiento homeopático por lo tanto, estimulará este poder del cuerpo de “auto curación” en vez de suprimir los síntomas de enfermedad que es el principio de la medicina tradicional.

La primera consulta con el Homeópata por lo general se toma de 1 a 2 horas y las consultas subsecuentes son usualmente cortas. El Homeópata no solo indagará acerca de la historia médica sino también el estilo de vida, los gustos, los cambios de carácter, alimentación, personalidad, constitución física y muchos otros detalles de la vida del paciente, que por lo general no son tomados en cuenta en la medicina tradicional.

Una vez realizada la historia, se clasificará al paciente en uno de los “tipos constitucionales homeopáticos”, cada tipo será asociado con un tratamiento específico y un tratamiento adecuado para el padecimiento que aqueja al paciente.

Algunas enfermedades como resfríos pueden mejorar después de la primera dosis y otros padecimientos como enfermedades crónicas, pueden tomar meses para su tratamiento.

Los síntomas de la enfermedad pueden empeorar con las primeras dosis, porque según la Homeopatía, es la respuesta normal del organismo para la curación de los síntomas de algunas enfermedades.

Los tratamientos pueden ser administrados por el Homeópata o adquiridos en diferentes establecimientos con la adecuada prescripción. Los remedios no deben de ser tomados con los alimentos y se aconseja no tomar ninguna bebida 15 minutos antes o después de ingerido el tratamiento homeopático.

Por lo general se le indica al paciente no tomar café, no fumar y evitar sustancias con sabor fuerte como la menta, alimentos con mucho condimento y alcohol, ya que pueden interferir con los efectos de los remedios.

Algunos remedios homeopáticos para enfermedades comunes pueden ser adquiridos sin receta y encontrarlos en diferentes establecimientos. Ejemplos de éstos son: el Hypericum 6c (Saint John’s Wort) utilizado para dolores de espalda en forma de tabletas, o en forma de tintura aplicado en una gasa para heridas uperficiales de la piel. El Carbo veg 6c (carbón vegetal) utilizado en forma de tabletas para trastornos digestivos como flatulencia, indigestión y dolor ardoroso.

Muchos médicos tradicionales se resisten a creer en la eficacia de una sustancia que aún estando tan diluida, pueda ayudar en los procesos metabólicos para la curación de la enfermedad, sin embargo, la evidencia científica publicada en revistas médicas de alto renombre, prueban la eficacia de la homeopatía en gran variedad de padecimientos.