El acercamiento convencional a la respuesta sexual femenina, nos dice una y otra vez que el deseo y la intensidad de esta respuesta disminuyen con el paso de los años, por los cambios hormonales. Muchos terapistas sexuales y ginecólogas, afirman lo contrario y el “cuadro” de la mujer acercándose a la menopausia y convirtiéndose en un ser “asexuado”, no es la realidad para la mayoría.

Aunque los niveles hormonales cumplen un role fundamental en el deseo y respuesta sexual, la salud física, la estabilidad emocional y la cercanía con la pareja son factores de igual importancia.
Enfermedades crónicas pueden producir disfunción sexual directa o indirectamente. Entre ellas la diabetes, presión alta, enfermedades neurológicas, cardiovasculares, respiratorias, músculo esqueléticas, desbalance de las hormonas sexuales (particularmente la testosterona-en ambos sexos), enfermedad de la tiroides, trauma (en el área genital o próstata) y dolor.

Decenas de medicamentos farmacéuticos, utilizados para trastornos comunes, pueden tener como efectos secundarios, la disfunción sexual. Entre ellos: medicamentos para la presión alta, anticolinérgicos (diphenhydramina), anticonvulsivos, antidepresivos, antipsicóticos, diuréticos, antiespasmódicos….. y la lista continúa.

Muchas mujeres, durante sus años reproductivos y después de la menopausia, pueden tener síntomas de deficiencia de andrógenos. La testosterona (andrógeno) conocida como la hormona sexual masculina, también está presente en el plasma de la mujer y cumple un papel importante en su fisiología hormonal.

La prevalencia de la deficiencia de andrógenos (testosterona) en la mujer no se evalúa sistemáticamente y no hay un consenso clínico para su definición, debido a que los síntomas de deficiencia de la testosterona en la mujer (malestar general, falta de apetito sexual, cansancio) pueden ser atribuidos a un sinnúmero de enfermedades orgánicas o psicológicas. En algunas mujeres, el tratamiento con testosterona será indicado para tratar los síntomas enumerados, sobre todo la fatiga y la falta de apetito sexual.

La buena nutrición, es la llave para una buena salud y esto significa salud sexual también. Si usted ha tenido problemas en su respuesta sexual últimamente, lea la lista a continuación, quizá algunos de estos nutrientes estén ausentes en su dieta:

Vitaminas:

A: Importante para la salud de las mucosas, como la mucosa vaginal. Si hay deficiencia de vitamina A, puede haber inflamación de las membranas mucosas y mayor posibilidad de infección

B1, B2: Importantes para la producción de energía a nivel celular. La falta de energía es queja común en los pacientes con disfunción sexual

B3: Ayuda en la respuesta sexual, estimulando la circulación, particularmente la circulación cerebral

B6: niveles disminuidos puede causar falta de deseo sexual

C: Importante en la respuesta sexual por su role en la absorción de hierro, formación de glóbulos rojos y el metabolismo de las glándulas adrenales

E: antioxidante. Protege las glándulas pituitaria y adrenales.

Minerales:

Zinc: esenacial para la respuesta sexual, sobre todo en el hombre

Hierbas:

La hierba Damiana (Turnera diffusa) se cultiva en Texas, México, el Caribe y en el Sur de Africa. Ha sido utilizada como afrodisiaco femenino. Sus seguidoras aseguran que las inhibiciones y miedos en materia sexual, serán cosa del pasado, aún antes de terminar de tomarse el té preparado con las hojas de la hierba. En la medicina homeopática la hierba Damiana se utiliza en los trastornos sexuales femeninos.

A la cayena se le atribuye la propiedad de liberar endorfinas (hormonas) en el organismo de los hombres y mujeres que la consumen, aumentando su deseo sexual. Se recomienda incluir el polvo de cayena en una sopa o salsa cuando se desea aumentar la libido (cocinado es mejor).

La hierba Gingseng ha sido utilizado en oriente por centurias como afrodisíaco para el hombre. Su nombre latino Panax se refiere a la palabra “panacea”, ya que la hierba es adaptógena y se utiliza para un sinnúmero de padecimientos. Las propiedades para aumentar la libido se le atribuyen al Gingseng coreano y americano en su preparado como tintura. El folclor anota a las ostras crudas como gran afrodisíaco para ambos sexos. Se dice que la elevada concentración de zinc, mineral esencial para el funcionamiento sexual, ayuda a aumentar la libido.

La planta Avena Sativa (green oats) utilizada en algunos suplementos naturales para aumentar el deseo sexual, puede ayudar en la liberación de la testosterona que se encuentra ligada a proteínas en la sangre, aumentando de este modo la bio-disponibilidad de la hormona de una manera natural.

Black Cohosh: hierba que contiene estrógeno natural. Ayuda a mejorar la salud del aparato sexual femenino.